sábado 28 de enero de 2012

AVELINA DALCOLMO

AVELINA ESTHER DALCOLMO
AVELINA ESTHER DALCOLMO: “Con los nudillos de los dedos de su mano, gastados de tanto golpear las puertas de la solidaridad”



“ Para Dios y para el Bien no hay vacaciones” dice Avelina Ester Dalcolmo, cuando muchas veces a raíz de su trabajo y de su prédica suele recibir una suave regaño por parte de médicos o familiares que le aconsejan“ que baje un cambio” en su tarea, por el bien de su salud, para agregar “si cada uno de nosotros echara una flor en el camino del prójimo, los senderos de la tierra ,estarían llenos de ellas ya que si la solidaridad crece, renace la esperanza, porque la solidaridad es la salud del mundo”

Si cualquier persona hace el bien una vez en la vida para los ojos de Dios está bueno.

El espíritu se regocija si esa entrega solidaria es diaria o semanal, está bueno que tu corazón generoso ofrezca la entrega de algo... “ dar hasta que duela” como lo pregona la Madre Teresa .Uno se siente bien cuando a veces alguien golpea las manos frente a tu casa solicitando “ si tenès algo para darle”, pero uno que es humano muchas veces reacciona mal si la visita se reitera o se hace costumbre, pero AVELINA al igual que el sol siempre está aunque no la veamos, tiene los nudillos de los dedos de su mano gastados de tanto y tanto golpear puertas, puertas que siempre se abren a su llamado, porque la gente es buena y tiene la certeza de que lo que entrega siempre llega a un hogar necesitado.AVELINA no se cansa ,a pesar de su presencia delgada y frágil, a pesar de las recriminaciones de los médicos o de los hijos que le reclaman unos minutos de su existencia en sus existencias.AVELINA los escucha y acude a protegerlos y a estar con ellos pero enseguida ,su cuerpo de pájaro cobra vuelo, su mirada se ilumina, su ansiedad de entrega es más fuerte y camina allá por las villas, por los ranchos, por las capillas, por los asilos ,por las ciudades, anda Avelina Dalcolmo,siempre apurada, siempre pidiendo para que los que menos tienen reciban un cachito de esperanza ,porque : “para Dios y para el Bien no hay vacaciones”

Avelina Dalcolmo nació el 24 de febrero de 1949 en Apóstoles, Misiones, fueron sus padres Antonio Dalcolmo y Leonor Lovera, quienes tuvieron doce hijos. Se recibió de maestra normal nacional y ejerció siempre la docencia. En 1982 es designada maestra titular en la Esc 418 de San Carlos ,luego de trabajar en otras escuelas rurales como suplente, allí ya comienza su vocación de servicio y de ayuda hacia sus alumnos :hijos de tareferos, carpidores y jornaleros. Es que su alma generosa se conmovía al verlos llegar en invierno, con las crudas heladas, siempre descalzos y sin abrigo. Primero les llevaba la ropa usada por sus hijos o sobrinos o vecinitos, luego como iba creciendo el número de necesitados, empezó con su prédica que lleva ya varios años y que se extiende hacia la religión, trabajando como catequista y predicadora de la palabra del evangelio, entregando el pescado a los hambrientos y enseñando a pescar, para que la cosecha sea siempre más abundante. Hoy su figura ha trascendido los límites de nuestra provincia, nos sorprendemos cuando miramos sus carpetas de recortes, las fotografías, los testimonios de gratitud y de agradecimientos, carpetas y carpetas desprolijamente ordenadas pero con centenares de muestras de su trabajo en bien del prójimo. Después de ocho años consigue su traslado a la Escuela 298, en el Paraje La Cachuera en Colonia Liebig, donde es designada Directora. Una nueva etapa se abre en su camino con inquietudes similares pero encaminadas hacia la educación integral de niños campesinos. Su tarea cristiana no para ningún momento, porque a pesar de que muchos hablan del crecimiento del país, las realidades que atraviesan mucha gente es otra. Hay personas con enfermedades terminales que necesitan un pasaje, un medicamento, una palabra de consuelo y allí está Avelina.

Hay chicos que quieren seguir sus estudios y no pueden o no saben como hacerlo y allí está Avelina, hay madres a las que no le llegan las pensiones, hay madres golpeadas, hay madres solteras, hay madres ancianas y enfermas, allí está Avelina, siempre con su mismo andar de pájaro, con su figura delgada, con su rostro escondido detrás de una gafas que le permiten auscultar quizás mejor lo que otros no ven o no queremos ver. Y siempre le queda tiempo, hasta para los suyos, para su esposo Juan Carlos Vizcaichipi y sus ocho hijos Marcela Paola(doctora terapista)abocada actualmente a la investigación científica sobre traumas cerebrales en Inglaterra, los varones :Juan Carlos, José Maria y Carlos Antonio comerciantes, Maria Elena estudiante de abogacía, Martina Pamela licenciada en Psicología, Avelina Ester técnica en Gestión y Turismo y conductora de un exitoso programa radial y televisivo, y Katherina Alicia doctora en Bioquímica,laboratorista química industrial, actualmente trabaja en planta permanente en el Instituto Malbràn y en Fundaleu(lucha contra la leucemia)en Capital Federal. Sus tesoros valiosos son sus nietos que le insuflan a diario las energías suficientes para seguir con su trabajo tan peculiar. Uno se pregunta cuando descansa ya que además le queda tiempo para escribir ensayos literarios, organizar talleres de costura, corte y confección, elaboración de prendas de vestir ,elaboración de arroz con leche, panes, facturas, dulces, guisos para entregarlos a los carenciados, distribución de medicamentos en barrios periféricos, hospitales y salitas, distribución de golosinas y juguetes a escuelas de barrios rurales y/o carenciados, organizar fiestas :Día del Niño, Navidad, Reyes, Día de la Madre, entregando juguetes, panes dulces, golosinas, ropitas,etc.A veces llegan premios y distinciones, que los conserva en arrugadas carpetas ,pero que siente vergüenza de exhibirlos como trofeos, humildemente agradece y solamente pide que “ recen para que el Señor le de las fuerzas para seguir adelante y para que siempre encuentre almas generosas que le permitan llegar con su camioneta hasta los lugares más insólitos e inhóspitos con su carga de bondad y misericordia.

Y Avelina Dalcolmo, baja de su autito celeste, siempre apurada, pregunta por los enfermos, se entristece por las ausencias, sus ojos se llenan de emoción ante una pérdida, sus manos delgadas se cubren de un raro sortilegio cuando alguien las acaricia con dulzura y la gente la ve partir y llegar, entregando cosquillitas al alma, su ayuda es el bálsamo que el doliente espera, es la agüita fresca que calma la sed del sediento pero que la necesita a diario. Presurosa sigue su lucha, se le cae de las manos, como quien pierde un pañuelito, un papel con un poema suyo... el viento del corazón lo acaricia y una nube lo toma prestado. Es que siempre entre lo terrenal y lo divino hay una delgada brecha que apenas los separa, algo tan tenue como la dulce inocencia de unos niños descalzos que corren presurosos llevando un jarro de arroz con leche que Avelina recién les ha entregado.

A lo lejos suena un chamamè nostálgico y parece que escuchamos el canto de un zorzal tempranero, es un pedazo de su poema recién escrito que nos conmueve y nos obliga a seguir escribiendo esta columna

“No se mide la vida por la vejez que llega…preciso es que se mida por el Bien de la entrega

Por la ayuda a un hermano y el Amor de tu pecho y el valor de tu mano.

Por la casa que alzaste para el pobre afligido, por el noble desgaste de un servicio cumplido

Por tu alivio hacia el triste y el calor de tu canto, la cuna que meciste y el consuelo de un llanto.

Por tu intensa alegría que en derredor propagas, por tu hábil maestría de curar una llaga

Preciso es que se mida por algo en derredor...

No hay mejor medida para medir la vida

Que el derroche de AMOR! (Avelina Dalcolmo)



MARIO ZAJACZKOWSKI

miedo


MIEDO
Sabìa que Marìa Rosa , era una de esas mujeres.
Yo tenìa 14 años y hasta entonces siempre me habìa arreglado solo.
La veìa a Marìa Rosa y la sentìa hermosa, sensual y la mar en coche.
Pasaba mil veces por el frente de su casa y la encontraba en la ventana con su enorme escote esperando a sus clientes.Deseaba con furor que un dìa me abriera la puerta de su casa,soñaba con ello.
Una tardecita ,estaba lloviendo, recuerdo que cuando pasè frente a su ventana me sorprendiò verla con los ojos llenos de làgrimas.Entonces escuchè que me dijo suavemente:¿Querès entrar ?
Me quedè helado,balbucè unas palabras y salì corriendo.Fue la ùltima vez que crucè por esa calle,hasta que una vez me enterè que se mudò de barrio-mz

jueves 22 de septiembre de 2011

el circo teatro


EL VIEJO CIRCO TEATRO CRIOLLO.


Uno puede haber recorrido innumerables caminos a lo largo de la vida, pero siempre se vuelve a las pequeñas cosas donde se amó a la vida,como dice la canción, aquellas cosas conmovedoramente simples y sencillas son las que regresan ,el amigo, la madre,los hermanos, la casa de la infancia, la escuela y los sitios de las travesuras y sueños, en cada uno de esos pasos ,en cada sitio que dejamos una huella ,siempre la nostalgia nos está llamando, como el sonido de una campana, para que volvamos atrás con el sentimiento nostalgioso que nos acorrala en ciertas circunstancias

Bajamos lentamente por la cuesta del ocaso y en ese recorrido donde los recuerdos se prenden casi inexorablemente como la lucecita intermitente de un bichito de luz , están allí como la melodía inolvidable de esa canción que nos retrotrae hacia la juventud ,cuando la escuchamos, nos acordamos de Los Dallman , ese conjunto integrado por jóvenes de Encarnación ,Paraguay que hacían bailar a la juventud de nuestra ciudad en memorables jornadas vivaces en el Club Social o en el Club Argentino Ucraniano. Éramos un grupo de estudiantes cargados de sueños e ilusiones que luciendo saco y corbata concurríamos a esas fiestas pletoritas de sonidos y luces, musica hermosa, imitaciones perfectas de Los Iracundos, Los Blue Caps,Los Gatos o The Beatles .Las chicas con sus mejores galas ,con elegantes vestidos, con los famosos batidos de peluquería, casi todas acompañadas sin ningún prurito por sus padres,quienes compartían la mesa y se divertían bailando al compás de la orquesta típica del maestro Ricardo Ojeda, pero también los otros ritmos con una extraordinarias soltura y gracia, haciendo gala de sus dotes de bailarines, muy pocas veces se bailaba suelto y casi siempre se lo hacia juntos y había que saber llevar el ritmo para no hacer el ridículo y sufrir la terrible humillación de que la niña en medio del baile te dijera “vamos a sentarnos” ante la mirada socarrona de la barra en las inmediaciones de la cantina .

Eran épocas de diversiones simples en los hogares, como poder olvidar la hora del radioteatro en las emisoras de la región o el furor luego que producían las compañías con sus actuaciones tan recordadas en los clubes ,artistas como el Mencho Cirilo, los animadores chamameseros Jorge Valdez y Silvio Orlando Romero que fueron primero algunos de los memorables protagonistas de marcados éxitos que hacían furor en LT4 Radio Misiones, ZP5 Radio Encarnación donde seguramente Juan Carlos Lacentre se llevaba todas las palmas con éxitos rotundos y giras por toda la provincia y localidades de Corrientes y Paraguay o la recordada RadioParque de don Carlos Madelaire y su esposa en el resonado Radio Club Infantil.

El perpetuado circo criollo de Los Hermanos Videla, Circo Teatro Hermanos Calderón, Circo de los Hermanos Gigena donde su fuerte estaba en las obras de teatro que constituían la segunda parte del espectáculo, memorables éxitos como: Nazareno Cruz y el lobo o El Gaucho y el lobizòn,Flor de Durazno , Hormiga Negra ,El León de Francia, Mate Cocido,Canuto Cañete, conscripto del Siete,El Penado 14, todas con un mensaje feliz al final y un desarrollo simple donde prevalecía el muchacho bueno y trabajador y la chica pobre, el cómico, un peoncito de patio simpático que hacía reír con sanas y divertidas ocurrencias, había un malvado con una carcajada sarcástica que pegaba a las madres o a las mujeres, un comisario que generalmente pretendía a la bella y una madre que lloraba continuamente y enternecía al público con su dolor. Lo curioso es que la gente sabía lo que iba a ver y salía contenta y comentando las escenas más divertidas.

Los circos estaban aproximadamente quince días en cada pueblo y los hijos de los artistas o de los empleados del mismo concurrían durante ese tiempo a las escuelas primarias de las localidades donde actuaban, muchos de ellos fueron mis compañeros de aula en esa época. Los sitios preferidos donde se ubicaban eran la manzana donde ahora está la Escuela Normal o un baldío en las inmediaciones donde se levanta el Banco Macro.

Me contaba mi hermano Mingo que una vez el famoso payaso Pacucito confesó una noche en plena función que su madre había muerto esa tarde en Resistencia ,Chaco,.Ahì estaba el viejo payaso , rico en historias y en humoradas para hacer reír y divertir a los demás, pobre ,sin un peso en el bolsillo, solicitando que alguien se apiadara de su congoja y le recomendara a algún camionero amigo para que lo llevara al Chaco.Seguramente Pacucito sabia que los payasos no deben llorar, fiel a la canción que lo recuerda ,el viejo humorista en la oscuridad de esa noche ,cuando se apagaron las luces y las risas del circo habrá encontrado una mano amiga que le llevó a despedir a su madre ,este final lo presumimos, porque tenemos la certeza de la existencia de un Dios ,que se ha de reír a carcajadas de las sanas ocurrencias de los.payasos. Nos encontramos en la próxima.

MARIO ZAJACZKOWSKI

domingo 18 de septiembre de 2011

nos hicieron una nota en PRIMERA EDICION

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Una pluma al rescate de las memorias • Hombre de la cultura y la docencia, inmortaliza a los personajes y anécdotas populares de la Capital de la Yerba Mate • Compartió con PRIMERA EDICIÓN algunas de esas ricas historias •
APÓSTOLES. Toda persona que anhele conocer la historia de Apóstoles, debe recurrir indudablemente a los registros oficiales y la información que brindan manuales y documentos. Pero para conocer a sus personajes populares, sus historias mínimas y en definitiva, la esencia del pueblo, una referencia ineludible de conocimiento son y serán las crónicas que desde hace décadas escribe José Mario Zajaczkowski. Docente de toda la vida, escritor y ex director de Cultura del municipio, son sólo algunas de las facetas que Mario supo desplegar a lo largo de su vida. Hoy, sigue retratando en distintos espacios de Internet (tiene un blog y colabora con una página) esas historias que su pluma rescata del olvido, construyendo así -quizá sin proponérselo- bibliografía imprescindible para la comprensión de Apóstoles. PRIMERA EDICIÓN tuvo la oportunidad de hablar con Mario, indagar sobre su vida y los recuerdos, quien seguramente -al igual que los personajes que inmortaliza- también quedará en la historia de su pueblo.


Orígenes

Mario nació el 24 de diciembre de 1947 (“pero fui anotado el 1 de enero de 1948”). “Mi madre decía que vi la luz cuando la gente de la chacra volvía en carritos a sus hogares después de haber participado en la misa de gallo”, cuenta Mario. Sus padres fueron Ladislao Zajaczkowski y Genoveva Kruchowski, argentinos hijos de polacos, que llegaron entre 1902 y 1903 a nuestro país. “Provenimos de Miguel Zajaczkowski y María Zadorski y recientemente el 11 de septiembre nos reunimos más de cien familiares en el primer encuentro, una fiesta inolvidable, vinieron familias hasta de Australia, los locales, de Buenos Aires, Neuquén, Virasoro, Oberá, etc”, señala el escritor.


Personajes inmortales

Una de las singularidades de las columnas que escribe Mario, es la caracterización profunda de los personajes que supieron hacerse un lugar en el imaginario colectivo del pueblo. “No sé si los más populares, cada uno los mide de manera subjetiva. Hay personajes que fluyen permanentemente en mis relatos y notas: el que más afecto me causó siempre era Chiquito Guimaraes, un vendedor de loterías, pero personaje con mayúsculas fue Alfredo Zubreski, ‘el Topo’, que siempre tuvo esa inquietud por los entierros y las excavaciones”, advierte Mario.

La lista de personajes que quedaron grabados en su memoria y sus escritos es extensa. “Me acuerdo también de Rosalía, a la que llamábamos ‘bulteja’ porque andaba con unos bultos a cuesta y le acompañaban siempre sus perros. Fue la enfermera del primer director del hospital, el doctor Julio Jurkowski, un médico polaco que había venido del Uruguay y era adicto a la morfina, sufría de catalepsia, unos ataques que lo dejaban como muerto. Ella había viajado al Paraguay y en su ausencia a él le dio uno de esos ataques, la gente lo creyó muerto y lo enterraron vivo prácticamente, cuando ella volvió se enteró de lo acontecido pero ya era tarde, quedó loca y vagaba por las calles en su busca”.

Relatos de esa estirpe, destilados por la pluma literaria de Mario, se pueden encontrar en su blog, titulado Un Mate Cocido (http://unmatecocido.blogspot.com/).

Siguen las historias de personajes. “Un día escribiré sobre Don Juan Bieski, creo que fue el curandero o adivino más famoso de la región. Adivinaba en un vaso de agua y dicen que hasta vinieron de Buenos Aires cuando Evita estaba muy enferma para consultarlo. Había una señora, Doña Tana, que vencía el empacho, el susto, la rendidura, los médicos mandaban muchas veces a las madres que les lleven a sus hijos para el vencimiento del empacho con una cinta. También estaba el tío Benedicto, un ciego que tocaba el acordeón y siempre andaba con un saquito blanco y murió rezando una noche de tormentas ya que así lo encontraron con las manos entrecruzadas y como si estuviera de rodillas”.


Mitología popular apostoleña

Toda ciudad tiene sus historias misteriosas, sus mitos. Mario rescató varias de ellas en sus textos. “De mi niñez evoco las reuniones con vecinos y amigos en cada casa, a la tardecita, los mayores tomaban mate y comían pan casero recién horneado. Pocas casas tenían radios, la tele no existía, por eso esas reuniones y ahí pululaban los relatos de lobizones, aparecidos y luces malas, eran cuentos fantásticos de apariciones de jinetes sin cabeza en caballos blancos, mujeres de larga cabellera, bolas de fuego que se estrellaban contra los árboles y se despedazaban en especies de brasas, allí, al pie de esos árboles, era donde aparecían pozos de buscadores de tesoros, siempre. La mujer vestida de blanco, que aparecía y desaparecía misteriosamente en noches de luna en el Arroyo del Susto. El misterioso relato del militar que le había prestado su capa del uniforme en un baile a una chica con quien bailó toda la noche y que al otro día encontraron esa capa sobre una tumba del cementerio, ya que la chica había muerto hace tiempo”.


Escribir, un herencia materna

La pasión por la escritura, Mario la recibe de manera, podría decirse hereditaria. “Siempre escribí, lo heredé de mi vieja: Doña Genoveva, lástima que ella nunca publicó .Yo escribía desde la primaria, recuerdo cuanto lloré el día que escribí un cuento y mi maestra de cuarto grado me dijo que ‘era copiado’ y en la secundaria siempre ganaba las composiciones para leerlas en la plaza. Hoy googleo, me encanta plasmar esas historias de manera distinta; he editado casi ochenta de ellas que pienso publicarlas en un libro alguna vez”, asegura Mario.

Retomando la cuestión de las costumbres del pueblo, Mario considera -al igual que el compositor uruguayo Jorge Drexler- que “nada se pierde, sólo se transforma”, lo que se mantiene “es lo que tiene que ver con la religión, nuestros abuelos eran muy creyentes, la fe los sostuvo, aunque murieron tan pobres como llegaron de Europa”.

El escritor

José Mario Zajaczkowski tiene 63 años. Casado con María de Dios Nery, tiene dos hijas (Ángela y Tatiana) y cuatro nietos. Fue maestro de grado, se jubiló como director de la Escuela 71 del Barrio Estación, fue preceptor y jefe de preceptores en la Escuela de Comercio 3. Fue por 15 años director de Cultura Municipal (ad honorem), promoviendo en este período los premios Andresito y la recordación de la Batalla de Apóstoles, la Bandera de Apóstoles, la Canción de nuestra ciudad (idea conjunta con el concejal Regalado), el concurso de poemas El mate y la yerba mate, la Feria del libro en forma conjunta con la Escuela normal, los talleres gratuitos en el Centro Cultural.

Hizo periodismo en radio, fue colaborador de diarios provinciales (entre ellos PRIMERA EDICIÓN). Como escritor recibió distinciones y premios en diferentes certámenes literarios. Su poema Plegaria del tarefero es tal vez su poema predilecto. Publicó un libro de poemas titulado Retazos en el 2003. Compositor de varios temas musicales, algunos de ellos grabados por Fausto Rizzani y Víctor Padován. Toca la guitarra, canta y en alguna oportunidad integró Los Trovadores de Apóstoles.

Actualmente está al frente de una pequeña librería escolar, tiene un blog literario en Internet y colabora en un diario digital.
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viernes 9 de septiembre de 2011

EL JUANCHO STRUSA



JUAN ELIAS STRUSA:“EL JUANCHO STRUSA”-
CON EL AROMA DE PITANGAS EN LA PIEL Y EL ALMA
Lo conocí al Juancho desde siempre porque era una de esas personas que seguramente difícilmente pasan desapercibidos por la vida, una de esas personas que quedan en la historia, no por haber hecho grandes obras sino por que lo mucho o poco que hicieron por su pueblo lo realizaron con mucho amor. Lo conocí mejor cuando llegaba hasta el Centro Cultural para redactar juntos las notas de un legajo cargado de documentos solicitando la autorización de la licencia oficial para su Radio Chimiray, la primer radio con mensaje nativo y propio en la región y con programaciones con conexiones a cadenas nacionales y hoy con una página en Internet que es motivo de orgullo y satisfacción por su diseño y manejo. Con él me tocó viajar, siendo yo Director de Cultura Municipal hacia varias localidades del Río Grande do Sul (Br), aprovechando sus numerosos contactos a raíz de sus funciones en la Prefectura.
Fuimos a Garruchos, ahí nos contaba de la rivalidad entre los vecinos de ambas orillas y el desafío de ambos sitios de denominarse Garruchiños de manera despectiva (hasta que los brasileros lograron ser municipio y el despegue), fuimos a Santiago, a San Miguel y a un sitio denominado San Antonio das Missiones, población de poloneses que conservan en sus rostros toda la fisonomía eslava, estar allí era como andar por Azara o la Colonia Apóstoles. El Juancho un espectáculo, una predisposición, una generosidad y un espíritu encomiable. En esos viajes compartimos algo más que su amistad, daba gusto escucharlo hablar con tanto cariño por lo suyo, amaba esas cosas simples que constituían el horizonte cotidiano de su sencilla existencia, en algunos de esos periplos acompañados por el intendente Edgardo Vera, con el contador Julián Tarnowski y Tito Vialey.
Juan Elías Strusa nació el 19 de setiembre de 1950, fueron sus padres Juan Strusa y María Moroz.Contrajo matrimonio con Santa Verónica Navarro de cuya unión nacieron dos hijos Diego Juan y Valeria Verónica y tres nietos: Valentina, Justina y Elias.A su hija Valeria se le llenan las pupilas de emoción y su sonrisa se agranda como una flor primaveral cuando habla de su padre: -“Vivió en la Estación, le encantaba ir al Chimiray cuentan sus hermanas, desde chico fue solidario y estudioso. Iba a la vieja escuelita 71 y adoraba a su maestra doña Rosa Potiliscki siempre se acordaba de ella y le saludaba en su día y en su cumpleaños. Más tarde en la Normal era muy inquieto, le interesaba la fotografía, las comunicaciones, esa inquietud la compartió con Hugo Oyomek, tuvo su moto Ariel y fue con el Negro Issler a la Aerotransportada a Córdoba, al volver comenzó con el ingreso a Prefectura y aplicaba todo lo que había aprendido en motores de lancha al Citroën de su hermana Francisca. Se casó en Córdoba en el año 1976, luego se vinieron a vivir a Garruchos y en 1986 a Apóstoles. Hizo un curso de piloto privado se recibió en 1989, fue radioaficionado, y su gran pasión el periodismo, junto a Gabriel Boreski en la vieja FM La Voz hacían el programa Así es Ucrania y luego la llevan a la tele por CVA.Junto a Miguel Labay realizaron varios raid acuáticos entre ellos uno saliendo desde el Chimiray llegaron a Yapeyü.” Agregó su hija.
Al Juancho era lindo escucharlo en su programa radial que marcó historia en el amanecer apostoleño, ahí con su amigo “Melenita Vareniza” ,con su vecino “el maestro Pezarini” divertían hablando de cosas habituales y con un toque de humor peculiar, con acento clásico de voz en ambos, la gente se solazaba escuchando “chamamés” y ellos se explayaban conversando la mayoría de las veces “pavadas lindas”, sano humor mechado con anécdotas, secuencias de vida de personajes clásicos de la región, y a cada uno de ellos le ponían un apodo muy pintoresco. Recuerdo el que sería seguro su último programa, porque ya estaba muy enfermo, escuché que decía con su peculiar tinte de voz, refiriéndose a su hijo “mirá el Diego…, parado ahí, me mira …y no dice nada” Claro es que el Diego quería retener para siempre en la retina la figura fraterna de su padre, en silencio o aguantando las lágrimas, lo miraba con cariño y admiración ya que quería guardar para siempre en su corazón y en su alma esa estampa querida que inexorablemente se marchaba hacia otra dimensión, desconocida por cierto, pero existente. Y el Juancho ese muchacho bueno y noble que hablaba de los paisajes plagados de aroma de pitangas del Chimiray se durmió para siempre y se quedó a vivir a escasos metros de su radio, de su casa, de sus familiares y desde donde por las mañanas levantaba el ánimo de la gente “hablando pavadas” como me confesara en una ocasión en una charla de amigos que tenían un amor común por esta tierra colorada. Y el Juancho se quedó en las aguas del Río Uruguay, ese río de los pájaros y de los sueños, se quedó abriendo siempre su corazón generoso hacia la gauchada, pergeñando ilusiones y sueños para el bienestar de su gente. Amaba la pesca y como pescador tenía mil anécdotas picarescas, hablaba de duendes y lobisones ,recordaba con mucha lucidez anécdotas de innumerables personajes de su “Apóstoles Querido ”y en especial de ese barrio Estación Apóstoles, cargado con fábulas llenas de ruidos a locomotoras y rieles, historias surgidas entre taxistas y pasajeros en los andenes de trenes del ferrocarril Urquiza, en ese páramo nostalgioso especie de plazoleta frente al almacén de Don Pasternik.Ese barrio Estación con protagonistas clásicos como Doña Telé ,Tito Smijoski, los Escalante , los González, Barceló ,aquel soldado de las Malvinas que no quedara bien de la cabeza y que una vez se me ofreció para blanquear la escuelita 71 para un 25 de Mayo, y tantos otros que cierta vez seguramente serán tema de alguna nota en esta columna , relatos que solamente él sabia pintarlos de manera propia, original y exquisita porque estaba plenamente enamorado de ese pedazo de paisaje que tanto amó. Victima de una penosa enfermedad falleció el 21 de enero del 2006.
El Juancho Strusa festejaba la vida y disfrutaba de ella, una mañana el amanecer de la región se quedó sin el programa que a él le encantaba hacer antes de ir al trabajo, su casa quedó con una silla vacía ,sus familiares extrañando su presencia y llorando con mucho dolor la inexplicable decisión de altísimo que un día concluyó poniendo un punto final a su existencia terrena y nosotros añorando sus experiencias de vida pletóricas en aromas de pitangas nacidas a orillas de su querido arroyo Chimiray.
Mario Zajaczkowski

lunes 22 de agosto de 2011

ALMA DE ROSA-CLARO EUGENIO RODRIGUEZ

ALMA DE ROSA

Tu alma en mi jardín es una rosa
salpicada por el cristal del rocío
y soy muy feliz uniendo al mío
tu fugaz destino de nube hermosa.

No estoy interesado en una larga vida,
en un mundo de egoísmo, miseria y agonía,
que mejor que ver el deterioro humano
es vivir disfrutando la gloria por un día.

Aunque sean efímeros y pequeños
tu frágil corazón y mi humilde estrofa,
te quiero así, con sueños y sin trono
sin hojas, con espinas, pero alma de rosa.-

CLARO EUGENIO RODRIGUEZ
Me sorprendió un ex alumno ,de hace muchos años,en Pindapoy.Escritor y poeta-

sábado 20 de agosto de 2011

HISTORIA DE INMIGRANTES-POEMA


HISTORIAS DE INMIGRANTES

En esta recordaciòn, ante un nuevo 27 de agosto, el recuerdo de mi abuelo, es el homenaje a todos los abuelos que llegaron pobres a estas tierras para morir tambièn muy pobres pero con un pedazo de tierra propia y el orgullo de sentirse hijos de una nueva Patria, esta nuestra Patria -

Andaba Don Miguel Zajaczkowski, por las chacras

lacerando la tierra con su esfuerzo

matando las hormigas, soñando,

mientras fumaba bajo la sombra de una chichita,

veía que la vida se le iba entre dolores y cansancios.

Observaba correr a sus hijos por la chacra

mal vestidos, descalzos. Mientras

María Zadorski, su mujer y amiga en el ranchito, seguía orando

Ella rezaba al amasar el pan

Al balancear la cuna

(Mientras una nueva vida se asomaba en su panza)

Adiestrada a la vida de las grandes urbes

el campo era un desafío y a la vez una esperanza.

En tanto corrían Juan, María, Estefanía, Genoveva, Ladislao, José

y Estanislao, cabellos rubios, ojos claros

diminutas figuras que se asomaban a ver el sol junto al arroyito

que débilmente fragmentaba la chacra.

Cuando la vida los apresó con la palabra: huérfanos

dejaron atrás los tiempos de los juegos

para aferrarse con su inocencia al trabajo

Aprendieron con urgencia a picar la tierra, cuidar las vacas

Sembrar y cosechar el maíz

para llevarlo en luengos trayectos a Posadas.

Largos y penosos recorridos en los carros, que les enseñaron a ver que el cigarrillo

era una buena compañía a los siete años.

Cándidos niños que ambicionaban juguetear a los negocios

resignados a mirar a la escuela desde lejos

o compartir las aulas solamente algunos días

como para aprender a firmar y a escribir sus nombres

en algún espacio reducido que encontraban a mano.

Porque la Bendición del Séptimo Día (la tregua del descanso)

le llegaba tan solo ciertas veces;

Los días de lluvia o cuando Dios se acordaba

de que para ellos también cabía una pausa

(Un diminuto sitio de felicidad, entre tanto llanto).

Después, siempre hay un después

La sangre se fue mezclando en otros apellidos,

gringos o criollos aferrados a una azul y blanca

Aprendieron a cantar el himno

y fueron cantando siempre, en velorios o en casamientos

en la iglesia

siempre cantaban

y la oración a Dios se hizo alimento santo

que enderezó sus vidas

para que fueran rectos, por eso murieron pobres.

porque la debilidad del pecado

acechando en forma permanente, pocas veces se atravesó en

su camino en el Paraje La Capilla de la Colonia El Paraíso.

Aprendieron oficios

y se hicieron hombres o mujeres, a fuerza de trabajo

Hasta que el reloj de su existencia se detuvo

Para ser hoy

una imagen descolorida en algún portarretrato

Una retrato. Prendido por el tiempo de los tiempos en la memoria

de aquellos que los evocamos con la sonrisa

del corazón agradecido, que vivo

se extiende hacia el futuro

como el sorbo amistoso de un buen mate.

Evocación de aquellos que a tanto lapso del principio

Como ellos…

Siempre cantamos y seguimos rezando.

MARIO ZAJACZKOWSKI

jueves 11 de agosto de 2011

DANIEL STEFANI


DANIEL STEFANI:

“EL POETA NO MUERE….SOLO SE ALEJA UN POCO”-

Así lo remarcó el periodista y escritor Esteban Abad en una emotiva nota que escribiera en la sección cultural del diario Primera Edición el pasado lunes, para agregar también “ahora el extrañar será definitivo, el caminante ha iniciado un itinerario largo y desconocido. Tal vez haya algo de poético morir un domingo de agosto, tal vez sea este el camino al cielo de los poetas, quizá haya sido una de sus ocurrencias para que lo recordemos como en los tiempos en que recorríamos el interior para asistir a encuentros o campamentos y visitar a los amigos-de paso-aunque el camino se alargue-El camino de Daniel estará alumbrado de taca-tacas ,los bichitos de luz del monte pondrán la música que lo guié a ese lugar adonde iremos todos a reencontrarnos y saber que él ha dejado sin llevar el amor a Misiones hecho canción.Lo ha dejado como legado para quienes quedan aquí. Así su galopa, un poema, un chiste, nos hará recordarlo siempre”

Lo conocí a Daniel Stefani ,hace muchos años, él andaba en una travesía pedestre por los caminos de la tierra colorada juntando poemas ,si lo leyó bien, juntando poesías ,en cada rincón de la provincia hacía fogones ,reunía escritores y reunía borradores que luego se convirtieron en una Antología .Como dijo Negro Sevi “todos aprendimos de él y con él ”, éramos una legión de soñadores románticos que nos entusiasmábamos de su enorme amor por la tierra colorada ,de su lucha en defensa del cancionero provincial, de su apego por el mate ,por la poesía ,por el “cultivo” del ser. Después nos ayudó muchísimo con el Carro Polaco Cultural, Daniel recorrió los setenta y cinco municipios con un carro polaco pregonando que Apóstoles festejaba en 1997 el Centenario de la llegada de sus Primeros Colonos ,en cada pueblo la gente pegaba versos, dibujos, saludos y el carro andaba juntando sueños con Daniel y Fausto Rizani y toda esa carga terminaría en la ExpoYerba ,donde el pueblo se contagiò con la música de una kolomeika ,de un chotis, de una galopa misionera ,que hablaban del casamiento de una taca-taca y de un niño y el tucán en los sones de la cordiona de Miguelito Koziuk,la guitarra de Daniel y la voz de su hijo Fausto.

Stefani había nacido el 14 de noviembre de 1948 en Puerto Rico, cuando tenía dos años su familia se radicó en Posadas.Cumplió el servicio militar obligatorio en Ushuaia(Tierra del Fuego)donde luego se radicó.En 1974 se casó con Mercedes Marina Irizar y más tarde nacieron sus tres hijos :Fausto, Lucas y Federico.

En 1982 Daniel Stefani regresó a Misiones y desde entonces emprendió su camino desde el arte, para defender las prácticas culturales que identifican a la tierra colorada.Multifacético,apuntaló la carrera de su hijo Fausto Rizani, fue poeta, fotógrafo, escritor, autor de galopas, chotis y otras canciones de otros ritmos misioneros. La Recopilación de Poetas y Escritores del Interior de Misiones fue el resultado de esa travesía visionaria que permitió que ciento cuarenta autores pudieran ver concretado su sueño de editar un escrito, le posibilitó además tener una agenda personal de todos los artistas, artesanos,escritores,músicos,periodistas,referentes culturales en cualquier campo de toda la provincia, solamente él los conocía uno por uno a todos, podía dar opiniones con propiedad de los mismos.Sabía escuchar todas las ponencias, daba a conocer su parecer con humildad ,aconsejaba como un buen hermano ,incentivaba a los que consideraba poseían capacidades especiales para que hagan conocer sus actividades y producciones, algo de aquello de la luz que no debe permanecer oculta ,sino alumbrar a todos los que siempre estaban sedientos o hambrientos del pan de la sabiduría popular.

Tenía bien claro su ideal de defender la identidad de nuestra provincia, pregonaba con hechos y palabras su prédica ,levantaba esas banderas con efusividad pero al mismo tiempo con respeto.Tenía la grandeza de saborear con las mismas ganas un asado o un plato de guiso, un mate o un vaso de vino ,una rapadura o una chipa, sostenía una sonrisa en los labios, en los ojos y en alma.Valoraba la autenticidad de los humildes y sacrificados músicos ,los escuchaba con mucha atención e incluso además de alentarlos le brindaba un sano consejo.Le cantó a todo el paisaje desde las majestuosas cataratas hasta la simplicidad de las piedritas del camino, desde la colorida orquídea a la más humilde flor silvestre, eso era Daniel, una visión cosmopolita, ese maestro que como caminante innato enseñaba que la vida era el camino, la enseñanza estaba en la vida, cantaba enseñando que la existencia era hermosa y valía vivirla disfrutando cada uno de los recovecos de ese paisaje que el universo establecía cada mañana en los portales de nuestra duración. Cacho Gimenez lo trajo hace unos meses hasta la librería, allí ocupando dos sillones hablamos largo y tendido de los temas de siempre, ignorando que sería el último encuentro luego nos despedimos con un largo y cálido abrazo, mientras la tarde de Apóstoles se alineaba en ese poema que él nos dedicara

“Apóstoles, me figuro

A la mujer que te habita

Cual si fuera el tibio cuenco

De un mate de guayuvira,

Receptáculo dispuesto

A la ternura, a la vida”

Como cuesta entender las vueltas de la vida, duelen siempre los adioses y más aun cuando a uno se le van gastando las manos de tanto extenderlas en ese gesto que a la partida, me lo imagino al Daniel Stefani que andará por ahí, para enhebrar un nuevo soneto o una canción que nombra paisaje nuestro para que la cante su hijo Fausto, hablando de manera simple y leal y extendiendo su corazón generoso hacia la amistad ,ese corazón que se durmió en la tierra de las cataratas un domingo de agosto de este año.


MARIO ZAJACZKOWSKI

sábado 30 de julio de 2011

lunes 25 de julio de 2011

primeras flores del lapacho rosa


LAS PRIMERAS FLORES DEL LAPACHO

Los estudiantes vuelven a clases después del receso invernal, ellos son motores del bullicio y la alegría en nuestro pueblo que despierta de la adormilada siesta en la que se encontraba sumergido por las vacaciones, despierta a la vida con sus voces y sus risas. La ciudad cobra nueva existencia, una nueva dinámica para bullir por las venas de este Apóstoles nuestro, esa nueva energía se contagia en el paisaje y como por milagro los lapachos aun con pocas hojas por el rigor del invierno se empiezan a pintar de rosa con las primeras flores que se prenden suavemente de las ramas esperando a las aves que llegarán para distraerse con alegría en ese espacio que los ojos del corazón lo perciben y se congratulan en muestra de felicidad momentánea. Florecen los lapachos y el poeta anuncia: “que ya no habrá más heladas en nuestras vidas”, porque el portal de la primavera comienza a entreabrir sus puertas para que los días se vuelvan más tibios, más coloridos, con la fuerza del sol, fuente de luz y calor.Es que la naturaleza enciende el cirio sagrado en cada rincón de este suelo y nosotros nos sentimos alcanzados por su gloria.Da gusto caminar por las calles de nuestro hermoso pueblo, ver como sus plazoletas hierven en flor. Recordamos que en esta época en nuestra niñez íbamos a visitar la chacra del abuelo José Kruchowski y nos gustaba sentir a la tardecita el olor inconfundible a pasto quemado, ya que se acostumbra incendiar los campos para que venga el nutriente de caballos y vacas con más fuerza, mientras que una llovizna gris de cenizas se esparcía por el viejo patio de tierra y el abuelo con su andar de pájaro recorría observando uno a una las colmenas,hablando con sus abejas, haciéndole una especie de caricias a las que estaban lastimadas ,socorriéndolas con agua azucarada para que se reanimen. Después se sentaba bajo los naranjos a fumar y a tomar mate, aspirando la brisa fresca que llegaba desde el Chimiray en la colonia El Paraíso.Más allá andaba con su saquito blanco el tío Benedicto, el ciego ,que tocaba el acordeón y al que encontraron muerto una noche de tormenta con las manos entrelazadas ,rezando. La nostalgia con el ramillete de flores rosadas se descuelga en un paisaje pintado por nuestra amiga Chocha Nestor, mientras que la música de Los Cuatro Ases se mezcla por el caminito de tierra roja que desde el rincón donde se emplaza la Virgen de Azara se pierde hacia las márgenes enverdecidas de yerba mate de las chacras. Estamos con los lapachos en flor, las primeras flores, y la voz del poeta nos encharca con sus sones.

ROMANCE DEL LAPACHO

Ya no caerán más heladas,
que está el LAPACHO encendido
y en su guitarra de sangre
gimen los vientos vencidos
y ya cantan los zorzales.

Con las cuentas del rocío,
con la piel de la azucena,
con lapacho florecido
verde selva, agua de luna
y la estrella sobre el río
llega ya la primavera.
Se rompen en los caminos
agudas picas de sangre
a sol y a sombra los lirios
están nevando el paisaje
con mil lebreles de armiño.
Y hay más lapacho ardiendo
sobre los cerros dormidos.
La noche color de luna
cabalga potros de nácar
Malabarista de leguas
sus mil cuchillos de plata
maneja sin prisa el río.

Espuma sobre la selva,
florece la serranía
con su corola de niebla.
Su afiebrada cabellera
agita el lapacho en juego
y hay una lluvia de estrellas
tibio sol, rojo poniente,
iluminando la tierra.
Vamos a bailar, amigo
de la mano del lucero,
que está el lapacho encendido
ya no caerán heladas.

(poema de SALVADOR LENTINI FRAGA)

MARIO ZAJACZKOWSKI


MARIO ZAJACZKOWSKI